Noticia 4/02/2026, 4:37 p. m. Vistas: 19
Juan de Acosta, al borde del colapso sanitario: una bomba de tiempo bajo tierra
Juan de Acosta, municipio del departamento del Atlántico con cerca de 24 000 habitantes, enfrenta una grave crisis sanitaria que amenaza la salud pública y la calidad de vida de sus residentes, debido a un sistema de saneamiento básico que permanece inconcluso y sin funcionamiento real, pese a promesas oficiales reiteradas. 
Aunque en los últimos años se han inaugurado proyectos de espacios públicos y obras de embellecimiento urbana, la infraestructura más urgente y esencial para la salud —el alcantarillado— sigue sin operar, generando una situación de insalubridad que residentes describen como una “bomba de tiempo bajo tierra”. 
Una obra incumplida y sus consecuencias
El proyecto de alcantarillado fue prometido inicialmente para agosto de 2023, luego postergado para finales de 2024, pero en 2026 todavía no funciona plenamente. Esto ha provocado que los habitantes dependan de pozas sépticas colapsadas, que se rebosan y filtran aguas residuales por debajo de las viviendas y en las calles. 
Residentes relatan que las aguas negras penetran en los hogares y que, en medio de la desesperación, muchos han optado por conexiones irregulares a tuberías sin destino ni tratamiento adecuado, creando riesgos adicionales como la acumulación de gas metano, inflamable y peligroso, y posibles intoxicaciones. 
“El problema no es solo el mal olor —afirma una madre afectada—, es la amenaza constante de enfermedades y accidentes que nadie controla”. 
Impacto en la salud pública
La falta de un sistema de saneamiento funcional ya se refleja en la salud de la comunidad. Se han reportado brotes de hepatitis, dengue y afecciones de la piel, asociados a la presencia de aguas residuales en barrios y zonas residenciales, según testimonios ciudadanos. 
Técnicos independientes advierten que, sin una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) operando completamente, los desechos se siguen represando bajo tierra, aumentando el riesgo de un colapso sanitario de gran escala, con posibles retornos de aguas negras por sistemas de drenaje y sifones. 
Llamado urgente a las autoridades
La comunidad ha dirigido un reclamo claro y urgente a la Gobernación del Atlántico, la Secretaría de Salud y entes de control, exigiendo que no sean solo anuncios o inauguraciones las que se vean en el municipio, sino soluciones reales y eficaces al problema de saneamiento que afecta a miles de familias. 
“Ya no queremos promesas —asegura otro residente—, queremos vivir dignamente, con acceso a servicios básicos que cualquier población merece”. 
Un contexto de prioridades en tensión
Mientras Juan de Acosta convive con esta crisis sanitaria, otras obras de inversión y desarrollo —como la rehabilitación de espacios públicos y trabajos viales en la región— continúan avanzando, generando cuestionamientos sobre la priorización de recursos y atención a necesidades básicas fundamentales frente a proyectos de menor impacto directo en la salud pública local.
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